
Jose Luis Rodríguez Zapatero no ha podido disimular su asombro e indecisión cuando Silvio Berlusconi ha abandonado de repente la rueda de prensa que ambos mandatarios estaban ofreciendo tras la reunión bilateral que han mantenido esta mañana en Roma, se ve que el chulindrín se ha cansado, y ni corto ni perezoso va y se pira.
Zapatero, quien ha intervenido después de Berlusconi en la conferencia de prensa, ha abierto el turno de preguntas para los periodistas. Pero en ese momento, Silvio Berlusconi ha tomado la palabra volviendo a hacer un breve balance de su reunión. Tras afirmar que el presidente español ha tenido "mucho coraje" adoptando las medidas de recorte en España y opinar que los periodistas estarían más interesados en saber sobre la reunión del presidente español con el Papa Benedicto XVI, ha indicado que abandonaba la sala y así lo ha hecho sin mediar otra palabra, vamos cualquier excusa es buena ehhh julandrón.
El presidente español (pobre pringaillo, pasan de él hasta el culo, con perdón), se ha quedado unos momentos tras su atril observando la marcha, repentinamente y evidentemente no acordada, de Silvio Berlusconi de la sala. Tras unos momentos de indecisión, ha optado por abandonar igualmente el lugar y en otra sala ha hecho una breve valoración sobre su encuentro con Benedicto XVI como si nada hubiera pasado.
Nota: aunque sea lo que sea, tampoco se merece esto ZP, pero bueno, cosas que pasan, y es que los italianos...quien no los conozca que los compre.
http://www.milanuncios.com/abogados/llam-699333465-abogados-barcelona-sarria-14235155.htm



mario marantelli
11 jun 2010 | 10:56 PM
Hola, veo que no te has enterado de nada, para mi que estás totalmente perdida. Berlusconi le ha devuelto a Zapatero la descortesía que tuvo en la anterior visita del papa y en la actual. El que quiera entender que entienda.
Uno
13 jun 2010 | 02:04 AM
Menuda cara de pasmarote se le queda a ZParo. Se pensaba el muy imbécil que podía pasarse el protocolo por el forro porque él lo vale y visitar en el mismo día a los jefes de estado del Vaticano y de Italia, pero no contaba con que fuera de su cortijo todos lo toman por el imbécil que es, y le han dado sopa con ondas.
Acostumbrado a que todo el mundo le baile el agua en su finca, se queda patidifuso cuando alguien lo trata como lo que realmente es: un payaso.